reflejos y profetas del pasado.
El Falso Ser del Espejo
No eres tú.
En algunos momentos, cuando la vida ya nos ha pasado por encima, nos damos cuenta de que somos una persona completamente distinta a la que recordábamos en tiempos pretéritos.
Cuando te miras al espejo, estás viendo lo que eres en el momento: la persona en la que te has convertido. Es curioso que poca gente se mira y reconoce que no es plena. No diré que no es feliz, pues hay mucha gente que lo es, pero no tiene (no debería existir) un estado de satisfacción plena.
Para poder proseguir sin perdernos en el camino, hay que recordar que el reflejo que vemos es simplemente el fruto momentáneo.
Cierra los ojos.
Recuerda quién fuiste, quién eres y quién serás.
Acuérdate de quien eras.
Y ya está.
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