El "Efecto Pera"
El "Efecto Pera" Tienes cuatro peras en el frigorífico, y comes tres, porque una va directamente a la basura. Esa que va a la basura es blanda, está oscura, no tiene buena pinta; entonces piensas que tal vez tiene bichos dentro. Pero... ¿y si las que quedan, tan bellas, tan bonitas, resulta que por dentro están igual? ¿Y las comes sin mirar, sin pensar siquiera qué hay dentro? Nos cegamos muchas veces con esa banalidad: LA BANALIDAD. Nos engañan, nos timan, nos ningunean. Porque a veces simplemente no vemos lo que hay dentro, y si lo vemos, no nos importa; quizá hasta que ya es tarde. El fin de la ingenuidad comienza con una sentencia propia, en la que no solemos reparar: las veces que algo bonito nos engaña. Tarde o temprano tenemos que lidiar con que posiblemente nos hemos comido ese bicho sin mirar, y una vez digerido, ya no hay nada que hacer. Pero en el momento en el que uno pasa de la posesión a la sospecha, a la cobardía y a la aceptación, perdemos la inocencia. Y a...