el cero que arde.




Pienso en el 19. En cuántas cosas han pasado desde entonces. ¿Muchas? ¿Nada?

Los saltos de cubos con aristas redondeadas, los carteles de «se busca» y los de «perdido» me recuerdan que 

                            el 

            tiempo 

                     es relativo. 


Solo cuando te paras a pensar en él, eres consciente de su velocidad.

                                                       Mal = Lento VS Bien = Rápido.


=velocidad media
=desplazamiento
=cambio en el tiempo


¿Por qué?

¿Qué hace que piense que ha pasado una eternidad desde que el 19 escribí algo? De repente me asalta la impresión de que hoy es 20, cuando en realidad estamos a 26... y es 12.

Los números bailan.

1 cerebro. 1 cuerpo. 1 mente. ¿1 Dios? ¡1 no existe nada! 1 Yo.

Dios es 1, y 1 es el número todo. Pero siempre queda el 0.

Cuando hueles que algo se quema es porque, probablemente, hay fuego. Y aunque no lo veas, siempre está ahí: esperando moverse más lento o más rápido, pero con la misma fuerza y energía del principio para llegar hasta ti.

Es 2026. De nada.

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