liofilización


Cuatro clavos vigilan el mismo ataúd.

Cuatro lloran desconsoladamente, gimiendo con un chirrido oxidado, observando la luz alba de la luna que los baña.

Cuatro se preguntan por qué la madera no ha sido besada por la tierra.

Sollozan sin poder abrazarse, al amparo de la intemperie, mirándose a lo lejos, comprendiendo la distancia que los une.

Cuatro se lamentan; no por quien hay dentro de la caja, sino por lo que ocurrirá cuando se abra.

Comentarios

Entradas populares