entre las flores y el deterioro
Las paredes de cualquier lugar se impregnan de lo que ven, pues en el fondo, han sido creadas sin ningún tipo de animosidad. Pero, desde el punto de vista del animismo, las criamos y aprenden según lo que observan.
¿Qué tristes secretos guardan los muros de un camposanto? ¿Y aquel lugar donde se cometió un asesinato? ¿De qué hablan las paredes entre ellas cuando hay un nuevo ladrillo supliendo al antiguo en cualquier penal? ¿Los muros de los edificios de las megaurbes en las que se apilan los infraseres que caminan a dos patas dialogan con los animales voladores para que narren confidencias e intercambien chismes con los ladrillos de las casas rurales?
Tanto saben de nosotros, que... ¡pobres!
...pobres de las almas que habitamos este plano terrenal si algún día emitiesen cantos líricos, oscureciendo nuestras vidas para siempre.
Porque...
t
o
d
o
s
tenemos secretos.
Y lo mejor es llevárselos a la tumba.
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