una rama rota
Alguien ha roto la planta que tenía en la jardinera. La planta que llevaba un año regando y que había crecido, incluso le había salido una nueva ramita con más flores.
Algún desalmado la ha partido. ¿Tal vez la ha robado? O a lo mejor lo ha hecho a propósito, por hacer algo malo y sentirse mejor.
Ha muerto la planta, partida por la mitad. La planta de la que desconozco el nombre de su especie y que, con su tronquito grisáceo y hojas negruzcas, convivía con un pequeño cactus y otra planta que apareció allí de la nada. Todas convivían en su pequeño espacio con una planta solemnemente verde, sin molestar a nadie.
Alguien ha roto la planta, sesgado su vida, y ha seguido su camino sin saber que ese tronco roto no volverá a querer llegar hasta el sol.
Alguien ha acabado con las ilusiones de un ser vivo que, simplemente, quería seguir intentando besar el astro rey y llegar a su edad adulta.
Adiós, planta, adiós mi reina.
Que en la selva del cielo de las plantas vuelvas a crecer, con más fuerza que nunca, sin que nadie te moleste jamás.
Comentarios
Publicar un comentario